
No esperes a mojarte para ir a comprar la gabardina o sacar el paraguas, ese día va a ser más caro, o incluso muy probablemente no encuentres uno.
El individuo suele aferrarse a sentir el agua para decidir sacar su paraguas, porque tiende a dejarse vencer por su incredulidad, es condición humana no creer ni en uno mismo. No obstante, los individuos con iniciativa, saben activarse antes de sentirse mojados y son los que normalmente tienen éxito en la vida.
Porque saben llegar temprano y estar siempre en los mejores lugares de la función a la que asisten, sin pagar más por ello, o incluso pagando menos.
Porque saben hacer mantenimiento preventivo, en lugar de correctivo, viviendo las ventajas del ahorro que esto produce.
Porque saben ajustar la velocidad del auto, antes de llegar a la curva, evitando usar los frenos y correr riesgos innecesarios.
Porque saben renovar su producto antes de que este se vuelva obsoleto, algo que cualquiera es capaz de replicar y cuyo valor agregado es nulo, con un único destino: la extinción.
El valor de la anticipación o iniciativa es claro e innegable, pero ¿cómo lo hacemos un hábito en la forma de hacer nuestra empresa cada día?, aquí tres prácticas para conseguirlo:
1. Inicia todo lo que tengas previsto hacer con más tiempo del necesario para conseguirlo, seguramente te saldrá mejor. Un proyecto que se inicia con tiempo, se termina a tiempo y bien.
2. Revisa todo aquello que se mantiene estático, que no ha cambiado por un largo periodo de tiempo y cuestiónate si es momento de evolucionar, de hacerlo de una manera diferente, de dejar atrás eso que ya es parte del paisaje.
3. Pregúntate si algo de tu entorno está siendo objeto de un cambio sutil pero estructural, de manera que todo lo que conocemos de una forma pasará a ser de otra completamente distinta, por el efecto de ese fenómeno. Ejemplo de ello pueden ser los fenómenos naturales, poblacionales, sociales, entre otros.
El individuo con iniciativa, normalmente se mantiene alerta para iniciar con tiempo, para identificar la inmovilidad o estática, así como los cambios sutiles; todos ellos fenómenos que envían señales anticipadas para la acción. En tu capacidad de tomar la iniciativa vive el arte de la anticipación, el arte de sacar el paraguas antes de la lluvia; practícalo y disfruta sus resultados.
Pedro Castillo Novoa
http://www.convaloragregado.com/
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